Declaración Universal de Derechos Humanos
En 2008 se conmemora el 60 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Esta crucial visión de la justicia y la dignidad, reconocida en un primer momento por los gobiernos, se ha convertido hoy en una meta común para las personas de todo el mundo, por la que luchan sin descanso los defensores y defensoras de derechos los humanos.
No más violencia contra las mujeres
El Informe 2008 de Amnistía Internacional muestra que, debido a la falta de liderazgo, se ha incumplido la promesa de la Declaración para al menos la mitad de la población: las mujeres. El Informe documenta, por ejemplo, que en al menos 23 países hay leyes que discriminan específicamente a las mujeres. En otros muchos, la discriminación contra las mujeres forma parte de la vida cotidiana.
Vivir con dignidad
Millones de personas de todo el mundo carecen de acceso a los recursos, la seguridad y la autonomía necesarios para vivir con dignidad. Sólo mediante el respeto de los derechos humanos podrá hacerse realidad la dignidad humana universal. El Informe 2008 de Amnistía Internacional revela un mundo en el que las violaciones de derechos humanos siguen agudizando y perpetuando la pobreza.
Contra el terror, justicia
Al concluir 2007, las autoridades estadounidenses mantenían recluidas a 270 personas en Guantánamo, Cuba. En julio de ese año, el presidente Bush había renovado la autorización de un programa de detención secreta e interrogatorios gestionado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).
Defensores y defensoras de los derechos humanos
Charles Mvogo, de 17 años, y Shimpe Poungou Zok, de 15, murieron en Camerún por los disparos de un agente de seguridad durante una manifestación contra los cortes de electricidad en su escuela. Este hecho ilustra la valentía de defensores y defensoras que hicieron valer los derechos de personas de sus comunidades en 2007 y los graves peligros a los que se enfrentaron.
Personas bajo el fuego
En Irak, el 14 de agosto de 2007, más de 400 personas murieron y al menos 300 resultaron heridas por cuatro suicidas que hicieron estallar depósitos de combustible en pueblos habitados principalmente por miembros de la comunidad religiosa minoritaria yazidí. Muchas de las víctimas eran niños y niñas.
Pena de muerte
La pena de muerte no tiene cabida en un sistema de justicia penal moderno. Viola el derecho a la vida y el derecho a no sufrir penas crueles, inhumanas o degradantes. Pese a ello, se sabe que en 2007 fueron ejecutadas por el Estado al menos 1.252 personas en 24 países; sin duda, la cifra real es más elevada.




