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Autoridad Palestina

Autoridad Palestina

Presidente Mahmud Abás
Primer ministro Salam Fayad (sustituyó a Ismail Haniya en junio)
Pena de muerte retencionista
Población 3,9 millones
Esperanza de vida 72,9 años
Mortalidad infantil (<5 años) (h/m) 23/18 por cada 1.000
Población adulta alfabetizada 92,4 por ciento

La violencia entre facciones palestinas se intensificó espectacularmente en la primera mitad de 2007, hasta el punto de que en la segunda mitad del año Cisjordania y la Franja de Gaza estaban gobernadas por facciones distintas. Los enfrentamientos entre fuerzas de seguridad y grupos armados leales al partido Fatah, del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, o al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), del primer ministro, Ismail Haniya, causaron centenares de muertes. En junio, tras hacerse Hamás con el control de la Franja de Gaza por la fuerza, el presidente Abás disolvió el gobierno del primer ministro Haniya, declaró el estado de excepción y estableció un gobierno de emergencia en el que no se incluyó ningún miembro de Hamás. Ambas facciones cometieron graves abusos contra los derechos humanos, incluidas detenciones arbitrarias y tortura.

Incursiones aéreas y otros ataques de las fuerzas israelíes se cobraron centenares de vidas en la población palestina y destruyeron más de 100 viviendas y propiedades palestinas. Los problemas económicos y sociales causados en los Territorios Palestinos Ocupados por decenios de ocupación, ataques militares, opresivos bloqueos y medidas económicas punitivas israelíes se agravaron. El bloqueo israelí de la Franja de Gaza se intensificó hasta extremos sin precedente, dejando atrapadas allí a la totalidad del millón y medio de personas que componían su población, la mayoría de las cuales vivían sumidas en la pobreza y dependían de la ayuda humanitaria internacional, que a veces ni siquiera les llegaba (véase el apartado sobre Israel y los Territorios Palestinos Ocupados).

Los grupos armados palestinos mataron a 13 israelíes, entre ellos 7 civiles. Las fuerzas israelíes mataron a 370 palestinos, casi la mitad de los cuales eran civiles, incluidos unos 50 menores.

Información general

Los enfrentamientos armados entre facciones palestinas y la creciente crisis económica se intensificaron en la primera mitad del año, particularmente en la Franja de Gaza, donde tras la victoria de Hamás en las elecciones de la Autoridad Palestina de 2006 se habían impuesto sanciones económicas israelíes e internacionales. El empeoramiento de la situación económica de la población palestina se acentuó al intensificar aún más las autoridades israelíes el bloqueo impuesto a los Territorios Palestinos Ocupados y debido a los frecuentes ataques militares israelíes y a la consiguiente destrucción de la infraestructura civil palestina.

En marzo de 2007, los líderes de Fatah y Hamás acordaron poner fin a las luchas intestinas y formaron un gobierno de unidad, dirigido por el primer ministro Haniya. Sin embargo, no tardaron en reanudarse e intensificarse los enfrentamientos armados. El 14 de junio, las fuerzas de Hamás y sus milicias se hicieron con el control de todas las instalaciones de seguridad y edificios del gobierno de la Autoridad Palestina administrados por Fatah en la Franja de Gaza. El mismo día, el presidente Abás disolvió el gobierno de unidad y estableció uno de emergencia, con su sede en Cisjordania. Nombró primer ministro a Salam Fayad. Hamás se negó a reconocer el gobierno de emergencia y estableció una administración de facto propia, que gobernó la Franja de Gaza durante el resto del año. La Unión Europea, Estados Unidos y otros donantes internacionales intensificaron las sanciones impuestas a esta administración de Hamás en Gaza y reanudaron la ayuda económica directa al gobierno de emergencia de la Autoridad Palestina en Cisjordania. El gobierno israelí devolvió a este último parte de la recaudación fiscal que había confiscado anteriormente, a la vez que intensificaba el bloqueo de la Franja de Gaza. Entre otras medidas, Israel se negó a permitir tanto la entrada en el territorio de material médico como la salida de personas que necesitaban recibir con urgencia tratamiento fuera. Debido a ello murieron unas 40 personas enfermas.

En noviembre, el gobierno israelí y el presidente de la Autoridad Palestina y su gobierno de emergencia participaron en una reunión internacional celebrada en Anápolis, Estados Unidos, bajo los auspicios del gobierno estadounidense y de la que se excluyó a Hamás. La reunión tenía por objeto reanudar las negociaciones de paz, pero al final de 2007 no se había hecho aún ningún progreso tangible. Incumpliendo los compromisos contraídos antes de la reunión, las autoridades israelíes no levantaron las medidas de restricción de la circulación impuestas a la población palestina de los Territorios Ocupados y continuaron expandiendo los asentamientos israelíes en Cisjordania.

A lo largo del año, los principales grupos armados palestinos –la Yihad Islámica, los Comités de Resistencia Popular, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa (brazo armado de Fatah) y las Brigadas Izz al Din al Qassam (brazo armado de Hamás)– dispararon con frecuencia cohetes Qassam contra el sur de Israel desde la Franja de Gaza, y a causa de estos ataques murieron dos civiles israelíes y resultaron heridos varios más.

Control de la Franja de Gaza por Hamás

En junio, tras hacerse las fuerzas y milicias de Hamás con el control de las instalaciones de seguridad e instituciones de la Autoridad Palestina, el presidente Abás ordenó la suspensión de las actividades de todas las fuerzas de seguridad e instituciones judiciales de la Autoridad Palestina en la Franja de Gaza. La administración de facto de Hamás llenó el vacío legal e institucional resultante estableciendo otros órganos judiciales y de seguridad, pero todos ellos carecían de personal debidamente formado, mecanismos de rendición de cuentas y salvaguardias de los derechos humanos.

El gobierno de emergencia despidió a unos 40.000 miembros de las fuerzas de seguridad y funcionarios públicos de la Autoridad Palestina porque se sospechaba que trabajaban para instituciones controladas por Hamás en la Franja de Gaza. Asimismo, pagó su sueldo a decenas de miles más que llevaban más de un año sin cobrarlo íntegramente, pero con la condición de que no siguieran trabajando en la Franja de Gaza.

Las fuerzas de Hamás hostigaban a menudo a los ex miembros de las fuerzas de seguridad y demás funcionarios leales al gobierno de emergencia de la Autoridad Palestina. El 16 de agosto tuvieron brevemente detenido al fiscal general de la Autoridad Palestina y le ordenaron no emprender ninguna actividad. El 4 de septiembre, la administración de Hamás anunció el establecimiento de otro Consejo Judicial Supremo para nombrar a los jueces del Departamento de Justicia en la Franja de Gaza, medida que iba en contra del principio de independencia del poder judicial e infringía la legislación palestina.

Los conflictos entre Fatah y Hamás exacerbaron los inmensos obstáculos que encontraban los habitantes de Gaza para pedir justicia o resarcimiento por el mal funcionamiento de las instituciones judiciales y de seguridad de la Autoridad Palestina.

En junio, tras tomar Hamás el poder en la Franja de Gaza, hombres armados de Fatah llevaron a cabo allí ataques de represalia contra partidarios o presuntos partidarios de Hamás, en los que secuestraron y agredieron a varias personas e incendiaron decenas de propiedades. Actuaron con impunidad, a menudo en presencia de fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina, que no hicieron nada para impedirlo ni para hacer respetar la ley.

Homicidios, ausencia de orden e impunidad


De enero a junio

El clima de impunidad y ausencia de orden imperante en años anteriores se intensificó en la primera mitad de 2007 a medida que aumentaban los combates entre partidarios de Fatah y Hamás en la Franja de Gaza.

Unos 300 palestinos murieron a causa de los combates entre facciones. La mayoría eran miembros de fuerzas de seguridad o milicias de uno u otro bando, pero también hubo entre ellos decenas de civiles desarmados, que se encontraban casualmente en el lugar de los ataques. Sin ningún respeto por la vida de los viandantes y las personas que vivían en ellas, se produjeron ataques y tiroteos entre hombres armados en zonas residenciales densamente pobladas, incluidos hospitales y sus inmediaciones.

Miembros de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina y de los grupos armados afiliados a Fatah o Hamás llevaron a cabo con impunidad homicidios ilegítimos y secuestros de rivales. En junio, hombres armados de Hamás dieron caza a miembros de las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina y de la milicia de Fatah, las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, y mataron a algunos, mientras que a otros les dispararon en las piernas. También hubo ataques similares de hombres armados de Fatah contra miembros de Hamás, aunque en menor escala.

  • Mohammed Swerki, cocinero de la Guardia Presidencial, murió el 10 de junio en la ciudad de Gaza, al ser arrojado al vacío desde un edificio cuando repartía comida y, al equivocarse de dirección, fue capturado por hombres armados de Hamás junto con un colega suyo. Como represalia, hombres armados de Fatah secuestraron a un presunto simpatizante de Hamás, Husam Abu Qinas, cuando regresaba a casa del trabajo y lo mataron arrojándolo también al vacío desde un edificio.
  • El 13 de junio dispararon en Gaza contra los participantes en una marcha pacífica convocada por partidos de izquierdas y otras organizaciones para pedir el fin de los enfrentamientos entre Fatah y Hamás. Murieron tres personas: Taghreed Salah al Alia, Shadi Tayseer al Ijla y Mohammad Mahmoud Adas.


De julio a diciembre

La ausencia de orden, los homicidios ilegítimos y los secuestros se redujeron considerablemente en la Franja de Gaza tras tomar Hamás el poder en junio. No obstante, las fuerzas y milicias de Hamás atacaron con frecuencia a activistas de Fatah y a otras personas que las criticaban o participaban en manifestaciones, así como a periodistas que informaban de tales ataques. Al mismo tiempo, sus miembros sufrieron a veces ataques con explosivos, de los que Hamás culpó a los activistas de Fatah.

  • El 12 de noviembre, al menos seis personas murieron y decenas más resultaron heridas cuando fuerzas de Hamás dispararon contra los participantes en una concentración masiva organizada por activistas de Fatah para conmemorar el primer aniversario de la muerte de Yasir Arafat, ex presidente de la Autoridad Palestina y líder de Fatah.

En Cisjordania, las fuerzas de la Autoridad Palestina agredieron a manifestantes en varias ocasiones.

  • El 27 de noviembre murió en Hebrón una persona a causa de un disparo en una manifestación contra la reunión palestino-israelí de Anápolis.

El gobierno de emergencia de la Autoridad Palestina, sometido a la intensa presión de los donantes occidentales, tomó algunas medidas para poner freno a la ausencia de orden imperante en los últimos años, en particular a los frecuentes secuestros, agresiones y demás ataques de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa. En octubre, las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina pusieron en práctica una serie de medidas concebidas por el enviado estadounidense para cuestiones de seguridad, general Keith Daytonm, para mejorar la seguridad en Nablús, plaza fuerte de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa. Como consecuencia de ello se redujeron considerablemente, aunque no del todo, los ataques de tales grupos, pero la Autoridad Palestina no hizo nada para llevar ante la justicia a los militantes de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa responsables de homicidios, secuestros y otros ataques.

Detención arbitraria y tortura y otros malos tratos


Gaza

A mediados de junio, las fuerzas y las milicias de Hamás emprendieron una campaña de detenciones de motivación política en cuyo marco detuvieron a unas 1.500 personas. Centenares de personas, en su mayoría simpatizantes de Fatah, fueron detenidas arbitrariamente por participar en manifestaciones no violentas. Casi todas fueron puestas en libertad a las 48 horas, pero con la condición de que firmaran un documento en el que se comprometían a no participar en más protestas ni en ningún otro acto de oposición. En muchos casos, las fuerzas de Hamás las obligaron también a pagar «multas». La mayoría estuvieron recluidas en antiguas instalaciones de seguridad de la Autoridad Palestina u otros lugares cuyo uso como centros de detención no estaba autorizado por la legislación palestina.

Muchas de las personas detenidas denunciaron que las habían sometido a torturas y otros malos tratos, como golpearlas, atarlas en posturas dolorosas (shabeh) y amenazarlas. Algunas explicaron que les habían dicho que les iban a disparar en las piernas. Al menos dos –Walid Abu Dalfa y Fadhel Dahmash– murieron bajo custodia a causa, aparentemente, de torturas u otros malos tratos.

  • Tariq Mohammed Asfour, ex policía, fue detenido por las fuerzas y milicias de Hamás a finales de junio. Lo golpearon durante seis horas con cables metálicos, palos y una pala y le clavaron clavos en las espinillas con un martillo.
  • Wael Ghalban, activista de Fatah, fue golpeado brutalmente en los pies y otras partes del cuerpo por fuerzas de Hamás que lo tuvieron detenido toda una noche en noviembre.


Cisjordania

A mediados de junio, las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina emprendieron una campaña de represión contra los partidarios de Hamás en toda Cisjordania en cuyo marco detuvieron a unas 1.500 personas. La mayoría de éstas fueron puestas en libertad sin cargos a los pocos días, a menudo con la condición de que condenaran las actividades de Hamás y prometieran no apoyarlas. Decenas más estuvieron detenidas durante semanas o meses, y luego quedaron en libertad sin cargos. Sin embargo, a partir de septiembre, las fuerzas israelíes detenían a menudo a las personas a las que la Autoridad Palestina dejaba en libertad. La mayoría de las detenciones de la Autoridad Palestina las practicaban las fuerzas de seguridad, en especial los Servicios de Seguridad Preventiva, que no estaban autorizadas para ello según la legislación palestina, y las personas detenidas eran recluidas en centros que tampoco estaban autorizados para ese fin. Raras veces se informaba a sus familias de su detención o su paradero, y en algunos casos las fuerzas de seguridad trasladaron a la persona detenida de un lugar a otro para impedirle comparecer ante un juez o para evitar cumplir la orden judicial de dejarla en libertad. Con frecuencia no se llevaba a los detenidos ante un juez en el plazo fijado por la legislación palestina. Los informes de tortura y otros malos tratos, poco corrientes al principio, comenzaron a ser más comunes a partir de agosto, y los detenidos denunciaban en ellos que los habían tenido atados deliberadamente en posiciones dolorosas (shabeh). No obstante, la mayoría de las víctimas se mostraban reacias a denunciar por temor a ser detenidas de nuevo por las fuerzas de la Autoridad Palestina o de Israel.

  • Ahmad Doleh fue detenido por fuerzas de la Autoridad Palestina en Nablús a principios de julio y estuvo cinco meses recluido sin cargos ni juicio en distintos lugares. Pocos días después de quedar en libertad, a principios de diciembre, fue detenido por las fuerzas israelíes.
  • Hussein al Sheikh, abogado de la zona de Belén, pasó 13 días bajo custodia de las fuerzas de la Autoridad Palestina en septiembre y quedó en libertad sin cargos, pero una semana después fue aprehendido por las fuerzas israelíes y quedó sometido a detención administrativa sin cargos ni juicio.


Impunidad

Ni la Autoridad Palestina en Cisjordania ni Hamás en la Franja de Gaza tomaron medidas creíbles para garantizar la rendición de cuentas de los miembros de sus fuerzas de seguridad y milicias, que continuaron cometiendo abusos contra los derechos humanos con impunidad, entre ellos homicidios ilegítimos, toma de rehenes, incendios y otros ataques contra personas y bienes.

Abusos cometidos por grupos armados

Los grupos armados palestinos lanzaron ataques indiscriminados contra civiles israelíes, a causa de los cuales murieron 13 israelíes, incluidos siete civiles, la menor cifra anual de víctimas mortales desde el estallido de la Intifada, en 2000.

Los grupos armados palestinos lanzaron con frecuencia desde la Franja de Gaza cohetes Qassam de fabricación casera contra la cercana ciudad israelí de Sderot y las zonas circundantes. Como consecuencia de ello murieron dos israelíes y resultaros heridos varios más.

  • Shirel Friedman y Oshri Oz murieron en Sderot el 21 y el 27 de mayo a causa de ataques con cohetes Qassam.

En 2007 casi cesaron los atentados suicidas con explosivos y los ataques con armas de fuego. Un grupo de la Yihad Islámica perpetró un atentado suicida en Eilat el 29 de enero.

  • *Emile Ameliach, Israel Zamalloa y Michael Ben Sadon murieron el 29 de enero en Eilat a causa de un atentado suicida con explosivos perpetrado contra una panadería.

En la primera mitad del año, los grupos armados palestinos continuaron secuestrando a miembros de grupos rivales y a ciudadanos extranjeros. Varios rehenes palestinos fueron víctimas de homicidio (véase supra), pero la mayoría quedaron en libertad sin haber sufrido ningún daño.

  • En marzo, el Ejército del Islam, pequeño grupo apenas conocido hasta entonces, secuestró al periodista británico Alan Johnston en la ciudad de Gaza y lo tuvo recluido durante 114 días, en el curso de los cuales amenazó varias veces con matarlo o causarle algún daño. Lo liberó a principios de julio, tras ejercer Hamás presión para que lo hiciera.
  • En junio, Hamás y los Comités de Resistencia Popular distribuyeron un vídeo de Gilad Shalit, soldado israelí a quien habían capturado en junio de 2006, pero continuaron negándole el acceso al Comité Internacional de la Cruz Roja y toda comunicación con su familia.


Violencia contra las mujeres

Más de 10 mujeres fueron víctimas de «homicidio por motivos de honor» y decenas más murieron o resultaron heridas en ataques de las fuerzas israelíes o en combates entre facciones palestinas rivales.

  • Nisreen Mohammad Abu Bureik e Inam Jaber Daifallah murieron en julio y agosto, respectivamente, en Gaza. Según sus familias, las mataron familiares varones suyos por motivos de «honor».

La vida de las mujeres se volvió aún más difícil a causa del deterioro de las condiciones humanitarias, y los bloqueos impuestos por Israel a los Territorios Palestinos Ocupados limitaron aún más su acceso a centros de salud y otros servicios esenciales. Al menos tres mujeres dieron a luz en puestos de control israelíes por habérseles impedido pasar por ellos para ir a un hospital.

Informes y visitas de Amnistía Internacional

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